La bombilla es esencial para poder disfrutar del mate. Se trata de una pieza metálica en forma de tubo delgado que permite sorber la infusión de yerba mate, y cuyas características son clave para el ritual del mate.

1.Conocer la bombilla

Esta especie de “sorbete”, que existe exclusivamente para poder tomar mate, se adapta a la pared del cuenco y filtra la yerba (hojas y palos) con cada sorbo, permitiendo el paso fluido del líquido por un recorrido de 15-20 centímetros hasta la boca.

La bombilla consta de varias partes: Pico: la parte que tiene contacto con los labios, de forma inclinada Cuello: tubo por donde pasa el líquido, puede venir en diferentes formas. Filtro: está en la base e impide el paso de las hojas de yerba mate.

2. Encontrar la bombilla perfecta

Una bombilla de buena calidad puede durar muchas décadas y acompañar muchos buenos momentos. Los factores a tener en cuenta al elegir una bombilla son: Material: La alpaca, la plata y el acero inoxidable ofrecen óptima calidad y durabilidad por su alto grado de pureza y falta de porosidad. Estas bombillas no alteran el sabor de la yerba mate. Filtro: Los más recomendados son el “tipo almendra”, que se adapta a la pared del mate; y el de resorte que deja fluir muy bien el agua. Pico: las bombillas con un pico ancho y aplanado permiten que el líquido llegue con más fluidez y naturalidad al paladar.

3. Saber usar la bombilla

Un consejo importante que es determinante para aprovechar todas las bondades de una buena bombilla: una vez que se introduce en la yerba, debe descansar allí y no moverse de ningún modo, para así fijar la yerba y filtrar el agua perfectamente. 3. Cuidar la bombilla Una bombilla limpia se conserva muy bien. Además del lavado cada vez que se utiliza, se recomienda lavarla en profundidad una vez al mes, sumergiéndola en agua hirviendo durante 30 minutos (opcionalmente se puede agregar bicarbonato de sodio). Luego se limpia por dentro con un cepillo delgado para eliminar los restos de yerba.