El mate es la infusión que más se consume en Argentina, muy por encima del café y el té. Según el Instituto Nacional de la Yerba Mate, en el país se consume un promedio de 100 litros de mate al año, por persona. El mate está presente en más del 90% de los hogares argentinos.

Producción y comercialización del mate en Argentina

Además de ser el principal consumidor mundial, Argentina también es el mayor productor y exportador de la yerba, dominando el 60% del mercado mundial con su cosecha manual en las provincias de Misiones y Corrientes. Hay más de 200 marcas en el mercado, siendo líder la empresa Las Marías (con su principal marca Taragui) con más del 30% del mercado nacional de Mate, según indica un artículo de la revista Tea & Coffee.

Gracias a estas impresionantes cifras, la yerba mate producida en Argentina se ganó el certificado de denominación de origen. Además de brindar protección legal, este certificado representa el vínculo fundamental que tiene la calidad de cierto producto con la ubicación geográfica donde se produce.

La costumbre del mate en Argentina

La costumbre de tomar mate todos los días (e incluso varias veces al día) está extendida por todo el territorio argentino indiferentemente de la clase social o económica de los ciudadanos. La mayoría prefiere tomarlo caliente y con bombilla, a diferencia de países como Paraguay donde suele consumirse frío (tereré). Las estadísticas también revelan que el argentino suele añadir azúcar para atenuar el característico sabor amargo de la yerba.

Muchos toman mate en soledad mientras estudian o ven televisión, pero es muy común tomar mate en un grupo de amigos (una costumbre heredada de los guaraníes). Generalmente hay uno que es el encargado de colocar agua caliente en el mate (el “cebador”) y pasarlo a cada uno de los integrantes del grupo.

Parte de la cultura

Los primeros en descubrir las virtudes de la yerba mate fueron los nativos guaraníes en América del Sur, y más tarde su uso se extendió gracias a las misiones jesuitas. Sin embargo fueron los gauchos que adoptaron la costumbre del mate y la integraron para siempre a la vida de los argentinos.

Aunque el mate como bebida tiene muchos beneficios para la salud, como su agradable efecto estimulante y sus propiedades depurativas y antioxidantes; la realidad es que en Argentina se toma mate más como una tradición histórica y como una forma de interacción social muy significativa. Es parte inseparable de su cultura y tradiciones.