Así como hay una forma correcta de preparar y tomar mate, también es importante conocer el proceso de su limpieza y mantenimiento.

Paso 1: Curar el mate

Cuando el mate es de calabaza, es de suma importancia curarlo antes de ser usado. Para “curar” el mate, lo llenamos de yerba y agregamos agua caliente. Lo dejamos reposar hasta el día siguiente. Luego raspamos muy bien las paredes internas del mate para eliminar el tallo leñoso. Este procedimiento se puede repetir varias veces para más efectividad. Cuando hayamos eliminando el tallo por completo, enjuagar y dejar secar al sol. Y queda listo para usar…

Paso 2: Limpieza del recipiente

Después de tomar mate, se debe tirar toda la yerba y no dejarla allí por mucho tiempo. Enjuagamos, escurrimos el mate y lo ponemos boca arriba para secar. Un error común es ponerlo boca abajo, lo cual favorece la aparición de hongos, según afirma la experta Karla Johan. Los mates hechos con vidrio o cerámica son mucho más fáciles de mantener limpios para las personas que no disponen de mucho tiempo.

Paso 3: Lavado de la bombilla

La bombilla es quizás la parte más delicada, pues se comparte con otras personas. Es recomendable adquirir una bombilla de acero inoxidable, plata o alpaca, y mantenerla limpia sumergiendo el agua hirviendo, dependiendo del tiempo y del uso. (después de cada uso, pero una vez al mes se debe hacer una limpieza profunda: se sumerge la bombilla en agua hirviendo durante unos 30 minutos y después de lava con un cepillo).

¿Qué hacer si el mate tiene hongos?

Los hongos en el mate normalmente aparecen en forma de una capa blanca. Para sacarlos, es necesario lavarlo minuciosamente con un cepillo, detergente y agua caliente. Después de esto, lo secamos muy bien y procedemos a llenar las paredes del mate de alcohol etílico y encenderlas con fuego. Esto va a eliminar cualquier rastro de hongos que haya quedado.

La importancia de limpiar correctamente el mate

El ritual del mate se basa en el compartir la infusión entre un grupo de amigos o incluso desconocidos. Esto puede ser riesgoso en invierno, en especial por la bombilla, cuando abunda la gripe y los virus. Si el kit de mate no ha sido limpiado de forma correcta, es probable que proliferen agentes dañinos como hongos y gérmenes. Además, es muy difícil sentir el verdadero sabor de un buen mate si no se encuentra en buenas condiciones: así que lo mejor es tomarse el tiempo de curarlo y lavarlo en el momento indicado.